Senadores incorporarán demandas de universidades regionales en discusión presupuestaria

En la Comisión de Zonas Extremas y Territorios Especiales del Senado, expuso el rector de la Universidad Arturo Prat (UNAP), Gustavo Soto, precisando que la Casa de Estudios Superiores aporta con $2.400 millones de recursos propios para la asignación de zonas extremas a sus funcionarios, lo que va en desmedro de la propia entidad.

En este sentido, los parlamentarios acordaron incorporar en la discusión presupuestaria del año 2020, la realidad que viven las universidades regionales y las complejidades que deben afrontar para desarrollarse y ser competitivas como los demás planteles del país. “El propósito de esta instancia es ser una comisión articuladora, en función de satisfacer las necesidades de instituciones que con mucho esfuerzo cumplen este rol en las zonas extremas, entregando posibilidades concretas a través del presupuesto de la Nación”, puntualizó el senador, José Miguel Durana.

Junto con esto, el parlamentario se comprometió a dar a conocer la postura de las universidades en la discusión presupuestaria correspondiente al año 2020, que se abordará en las subcomisiones a partir de octubre de este año y en el pleno en noviembre del año de 2019. Por su parte, el rector de la UNAP, Gustavo Soto, celebró la instancia y destacó que “es un gran avance  para nosotros que los senadores hayan manifestado que solicitarán al gobierno que asuma el pago de la asignación de zona de las universidades de zonas extremas”.

En este sentido, manifestó que los acuerdos que se llevaron en la sesión permitirán trabajar en el desafío de la construcción de la nueva “Ciudad universitaria”, donde se instalarán las dependencias de la futura Escuela de Medicina. Asimismo, resaltó la ayuda recibida por el senador Jorge Soria y la senadora Luz Ebensperger, quienes lo apoyaron fuertemente para que se incluya en el presupuesto de este año la citada asignación. Durante su presentación, la máxima autoridad universitaria afirmó que son múltiples las limitaciones que existen en la región de Tarapacá,  y tienen que ver con “condiciones sociodemográficas, la baja capacidad de atracción y retención del capital humano avanzado, la estructura industrial de esta zona y la baja capacidad de acceder a insumos y servicios especializados”.

Recalcó que esta situación se refleja, por ejemplo, en el promedio nacional del puntaje de la PSU (491,7) versus el promedio regional (477) y que dentro de estas cifras los mejores puntajes se trasladan a la zona central o la zona sur del país. “Dentro de los mejores puntajes de Tarapacá, el 60% del estudiantado sale de la región, emigrando así el  32%  del futuro capital humano  la Región Metropolitana; el  17% a Valparaíso, el 12% a la región del Biobío y el 12% a Antofagasta y Arica. Esto es una gran pérdida, ya que muchos no retornan a Tarapacá, afectando así el desarrollo regional al no contar con estos profesionales de distintas áreas “.

EAN

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