La Voyager 2 también dijo adiós

Finalmente llegó su hora y luego de 41 años viajando, la sonda espacial Voyager 2, lanzada en 1977, también cruzó el umbral de nuestro sistema solar para incorporarse dentro de unos 300 o 30 mil años al espacio profundo, cuando sobrepase la nube de Oort, el último bastión de la influencia del Sol en nuestro sistema solar, toda una proeza para la capacidad tecnología terrícola.

Los científicos de la NASA que llevan adelante este proyecto, dijeron que “al comparar los datos de los instrumentos de la nave” que ésta había cruzado el borde de la heliósfera o heliopausa (el viento solar caliente y tenue se cruza con el medio interestelar frío y denso)  el 5 de noviembre pasado, cuando la predominancia de plasma o viento solar que genera el Sol, una burbuja que envuelve a los planetas, quedó atrás. Para conocer esta información, los científicos se nutren del PLS que lleva la sonda y que en la Voyager 1 quedó inutilizada en 1980, con este instrumento pudieron constatar la baja de la velocidad de las partículas del viento solar y con estos datos, cifrar aquel 5 de noviembre como la fecha del abandono de nuestro barrio. 

Su hermana gemela Voyager 1 hizo lo propio en agosto de 2012 y está ahí no más, a unos 18 mil millones de kilómetros de la Tierra.

Pese a estas deslumbrantes distancias para nosotros, nada para lo que es nuestra galaxia y el Universo, los científicos aún pueden comunicarse y la Voyager 2 que se encuentra a unos 11 mil millones de kilómetros, está mejor equipada que su homónima y seguirá recolectando información sobre esta nueva fase entre la calidez de nuestro barrio con el frío del espacio profundo. Los datos que enviará V2, según explica la NASA, se mueven a la velocidad de la luz y tardan 16,5 horas en llegar a la Tierra.

Ed Stone, científico del proyecto Voyager, dijo que “todavía hay mucho que aprender sobre la región del espacio interestelar inmediatamente más allá de la heliopausa”, sintetizó, en el extenso artículo publicado por la NASA en su web, el que puedes visitar e informarte con todos los detalles de este brillante proyecto de la humanidad: Voyager 2

Las naves Voyager que van a una velocidad de 61 mil kilómetros por hora (V1) y 54 mil kilómetros/h (V2) y  fueron construidas para investigar durante solo cinco años a los grandes de nuestro barrio, Saturno y Jupiter, pero como seguían su vida útil llegaron hasta Urano y Neptuno. Los encargados de contactarse con las sondas lo hacen a traves del DNS, Deep Space Network, un sistema de comunicación global para comunicarse con “naves espaciales interplanetarias”. DNS posee tres grupos de antenas ubicadas en California(USA), Madrid (España) y Camberra (Australia).

Ambas naves llevan un disco de oro de 12 pulgadas con información de la tierra, imágenes y sonidos. En la imagen, figura recreativa de la nave, se pude apreciar de color amarillo circular, el lugar donde está la información con la esperanza de que alguien “más allá” las pueda entender y quizás comunicarse.

EAN/css

 

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