Karl Böhmer: Los desafíos ambientales del Chile actual

Después de décadas de haber florecido con fuerza, el ambientalismo, entendido como el movimiento de una acción coordinada, con base ética y científica, por detener la degradación de la biósfera mundial, se ha vuelto cada vez más débil en los últimos años:  los altos precios de los recursos naturales, las políticas populistas de “bonos estatales para los electores más necesitados” las sociedades mundiales y en especial las latinoamericanas, la ampliación de la población con acceso a estilos de vida de consumo intenso, han intensificado nuestra huella ambiental y  sobre todo, profundizado los riesgos inherentes a las consecuencias del cambio climático.

El neo-extractivismo ,(E. Gudynas) es tan determinante en la estructura económica de nuestro país, que todos concuerdan en la debilidad que surge de que “la economía de Chile dependa de manera importante de los recursos naturales. Produce casi un tercio del cobre mundial, lo cual representa más de la mitad de las exportaciones chilenas. Asimismo, es el segundo mayor productor de salmón del mundo y el cuarto mayor exportador de vino.” (Informe Económico de la OCDE Octubre 2013).

Tres áreas productivas exportadoras que tienen gran impacto en la biósfera ambiental y cultural:  disminución constante de la calidad de las aguas, marítimas y continentales; la acumulación de residuos tóxicos cercanos a asentamientos humanos; alto consumo energético (basado especialmente en  fuentes fósiles y con gran impacto de emisiones de CO2 y otros gases efecto invernadero), emisiones tóxicas , por ejemplo SO2 proveniente de las fundiciones: casi 160.000 T anuales en Atacama y otras iguales sólo en la región del L.B.O’Higgins ( MMA)  y acrecentamiento de los conflictos socio-ambientales, especialmente en torno al uso del agua y del Convenio 169 de la OIT, en general, son unos 30 conflictos emblemáticos en el país, en otras áreas del continente las cifras son superiores: Colombia 72, Brasil 58 y Argentina 32.

Pero no sólo en el área productiva tenemos un gran desafío, sino también en el de los estilos de vida de una población cada vez más urbanizada y consumista: el parque automotriz,  se ha elevado de unos 1,5 millones de vehículos en 1998 a unos 2,0 millones aproximadamente en el 2013, cuyas  emisiones de NOx, contaminantes, se concentran especialmente en la Región Metropolitana. (MMA-INE).

Así; concordaremos con el mencionado Informe económico de la OCDE, que sumariamente señala que en materia ambiental Chile debe crear políticas públicas destinadas a:

  • Formular y adoptar una estrategia integral de crecimiento verde, que incluya políticas para lograr las metas de emisiones y de energías renovables introducidas recientemente.
  • Reflejar íntegramente los costos sociales de las externalidades a través de mecanismos de precios, tales como el aumento de los impuestos específicos y la eliminación de las exenciones tributarias sobre los combustibles.
  • Desarrollar mecanismos efectivos para optimizar el uso del agua en áreas en las que se haya producido una excesiva asignación de derechos sobre los recursos hídricos, a través, por ejemplo, de la recompra o retiro de derechos no utilizados.
  • Hacer cumplir las obligaciones recientemente adoptadas con relación a los propietarios de licencias mineras para que limpien los emplazamientos contaminados y reduzcan las emisiones.
  • Intensificar  los esfuerzos con la industria minera para rehabilitar emplazamientos mineros abandonados. (OCDE-2013)

A esto habría que añadir una reflexión pública sobre el cambio de uso de transporte (intensificar el uso de la vía férrea abandonada para transporte de pasajeros, mejorar el sistema de transporte público), disminución efectiva de generación de residuos sólidos domiciliarios e industriales, eficiencia  energética en la industria y una reforma al sistema de uso de agua.

Todo ello,  asociado a una clara y explícita política comunicacional que enfrente a la ciudadanía con los ya notorios cambios del clima y las consecuencias que trae consigo este hecho para la agricultura y la calidad de vida de los habitantes de la zona central del país, que concentra históricamente la mayor densidad poblacional.

Todo ello sólo puede ser resuelto, si se enfatiza en políticas comunicacionales que instalen los temas indicados, haya mayor investigación y generación de información e investigación universitaria transversal e interdisciplinaria sobe el estado del medio, en general una formación que integre el pensar complejo, la incertidumbre, el concepto del principio precautorio (educación ética)  y políticas públicas efectivamente participativas. Las sociedades desean ser actores relevantes en el  diseño de las políticas de planificación de su territorio,  demandan justicia ambiental (no externalizar en los pobres y étnicamente débiles los efectos ambientales de los procesos productivos) y el respeto de todos los Derechos Humanos de la personas.  Estos múltiples desafíos nos señalan uno fundamental: cuando hablamos de medio ambiente, hablamos de la calidad de vida de las poblaciones y no sólo de la protección de un ecosistema en particular, estado humano que debe ser buscado por y entre todos.

Böhmer Básico

Karl_Oswald Böhmer Muñoz, chileno, nacido en Iquique y criado en Concepción. Estudió Historia en la UNAM, México y la Universidad de Concepción, luego hizo su postgrado en Historia de América Latina Contemporánea en La Universidad de Colonia, Alemania. En los últimos 20 años se ha especializado en tema ambientales y en Derechos Humanos; como la Educación Ambiental, la Educación en Derechos Humanos, los debates en torno a la  Sustentabilidad y la Historia Ambiental de América Latina.

Es docente de Historia de América Latina en el Doctorado de Cultura y Educación de la ELAP-U.ARCIS, Director del Diplomado en Educación Ambiental de la Universidad Alberto Hurtado y del Programa Interuniversitario de Derechos Humanos de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús de América Latina (AUSJAL) y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), además de docencia en varias universidad de la Región Metropolitana en el cual es invitado a presentar el Módulo Electivo “Derechos Humanos y Medio Ambiente.”Es Presidente de la ONG Ambientarte y participa en varios gremios de apoyo social.

Actualmente es el Director del diplomado en Educación Ambiental,en UAH.

Para saber más:
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