Radiografía al fenómeno del Cine Argentino

Por José Luis García*

Mucho se ha publicado en el último año acerca del boom que está experimentando al cine argentino con películas mega taquilleras como la de “Relatos Salvajes” de Damián Szifron. No es el único éxito que ha traspasado fronteras, porque desde que en el 2009 apareciera “El Secreto de sus Ojos”, obra de un genio como Juan José Campanella, la cosecha de reconocimientos internacionales no ha cesado y este año 2015 parece que le va a tocar el turno a “El Clan” de Pablo Trapero, sobre el que somos bastantes quienes pensamos que tiene grandes chances para ocupar un lugar destacado en la próxima edición de Cannes en mayo. El tiempo y los programadores dirán.

Analizando a grandes rasgos el porqué se está produciendo este fenómeno, encontraríamos dos factores principales como son las políticas públicas del INCAA de apoyo al cine y el empleo en los filmes de actores provenientes del espectro televisivo. Sin el primero, es obvio, que el cine del país sería muy diferente de lo que hoy es.

El segundo es algo más preocupante y tiene que ver con la claudicación de los gustos de un público que prefiere que las historias se las cuente un actor o actriz que aparece por televisión antes que cualquier otro. Aquí, y esto ocurre en muchos países, es la admiración y la empatía por uno o varios de los intérpretes lo que prevalece por encima de una valoración más general de la obra cinematográfica, y si éste es un curioso poder de atracción como el que hace que la mayoría de internautas confíen en un mismo buscador o red social de Internet, tal vez haría falta una mejor formación de gustos desde chicos, como ya están haciendo en Francia. A nivel de las cifras de espectadores, el resto de películas suele estar muy por debajo, pero no porque necesariamente sea malo, -¿a quién se le ocurriría decir que si un martes sólo entran en el Museo de Prado veinte personas, es que los cuadros son malos?-.

Pero el cine es por fortuna mucho más plural que todos esos Blockbusters y en Argentina lo tienen muy claro, por eso es un comité de especialistas no funcionarios, cuyos miembros proceden todos de la industria, quienes deciden en cada convocatoria las subvenciones que les corresponde a cada uno de los postulantes en función de otras películas que han hecho anteriormente, o en el caso de las óperas primas, del proyecto presentado a priori porque se carecen de otras referencias. En estos últimos tiempos han ido apareciendo artículos en prensa que cuestionaban este sistema, pero todos ellos han sido rebatidos porque dentro del INCAA hay funcionarios de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) fiscalizando a diario las cuentas.

La lucha del Instituto por alcanzar la máxima pluralidad posible no se detiene ahí, y existe en la actualidad toda una red de salas de cine nacional distribuidas por toda la geografía argentina, a lo que se suma la difusión de películas autóctonas mediante el canal de televisión digital INCAA TV y los acuerdos con el Marché du Film de Cannes para fomentar las coproducciones internacionales a través del evento Ventana Sur que se celebra en Buenos Aires a inicios de diciembre de cada año.

En conjunto, se avanza por buen camino, pero se hace necesario buscar fórmulas de promoción que sean atractivas para el público y, repito, un apoyo desde la escuela para que los chicos cuando sean mayores aprendan a saber identificar sus propios gustos cinematográficos sin tener porqué seguir a quienes avanzan según la corriente mayoritaria.

EA/José Luis García* director de Cinestel.com para eanoticias.com

[wbcr_php_snippet id="27241"]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.