De hace 13 mil años: Encuentran cordelerías de fibra animal del periodo Pleistoceno

Un grupo de arqueólogos y antropólogos del CIHDE que trabajaron durante una semana en la excavación en la planicie aluvial de Quebrada de Maní, encontraron cordelerías de fibra animal conservadas por miles de años y que corresponderían al periodo final del Pleistoceno, señaló en un comunicado el Centro de Investigación del Hombre en el Desierto, CIDHE.

La arqueóloga Paula Ugalde, explica en la nota que  “el objetivo de la salida a terreno fue la excavación y búsqueda de nuevos sitios de finales del Pleistoceno, época en la que comenzó a poblarse el norte de Chile, hace aproximadamente 13 mil años. El sitio de Quebrada Maní arrojó varias sorpresas, entre las que destaca el hallazgo de elementos como “cordelerías de fibra animal, conservados en excelente estado por miles de años y que suman nuevas pistas a esta investigación, que pretende develar la historia milenaria de la vida de las sociedadesy de especies biológicas en el Desierto de Atacama”.

Sobre los hallazgos, profundiza que “la conservación de los materiales arqueológicos y naturales es impresionante, además encontramos un par de nuevos sitios muy interesantes en superficie, para los cuales pediremos permiso de excavación al Consejo de Monumentos Nacionales, para aumentar la cantidad y calidad de información de sitios tempranos, para comprender los sistemas de asentamientos que existieron contemporáneamente en la Pampa y el paisaje cultural y natural de los primeros pobladores del Desierto de Atacama”.

Hasta hace poco tiempo, el Desierto de Atacama permanecía como un terreno ignoto con respecto a los primeros poblamientos de América. Los sitios arqueológicos de estos primeros aventureros incluyen por ejemplo el yacimiento de Monteverde en la región de Los Lagos, ocupado hace cerca de 14.500 años atrás. La apuesta de nuestras investigaciones es encontrar sitios tan o más antiguos”, afirmó la arqueóloga.

La especialista agregó además que “aunque los sitios arqueológicos descubiertos por nuestro grupo de estudio en Pampa del Tamarugal son más recientes que Monteverde, abren una ventana muy especial hacia el mundo de los cazadores-recolectores que colonizaron estas inhóspitas tierras, pues no sólo conservan el material de piedra muy característico de sitios antiguos, sino también otras materialidades orgánicas que no suelen preservarse. Por ejemplo, sobre la base de los hallazgos de nuestras investigaciones, podemos especular sobre la alta movilidad y habilidad de estos pobladores, que ya hace 13 mil años integraban en sus circuitos de movilidad la costa del Pacífico desde donde trajeron conchas marinas pequeñas para ornamentos, mientras que de la alta cordillera trajeron piedras para confeccionar sus instrumentos.

La expedición arqueológica que conforma la línea de Arqueología y Antropología del CIHDE, estuvo conformado por  el jefe de línea Calogero Santoro, Katherine Herrera (UTA), Delphine Joly (postdoctorante IAI-UTA), Paula Ugalde (CIHDE), Claudio Latorre (PUCCh), Matías Corvalán (arqueólogo)y los estudiantes UTA Javier Cárcamo y Wilfredo Faundes.  

El equipo de investigación además de analizar la planicie aluvial de Quebrada Maní, realizaron exploraciones arqueológicas en el abanico aluvial de Quebrada Guatacondo, en la Pampa del Tamarugal, Región de Tarapacá. Es un paso más para conocernos y avanzar sobre nuestra rica identidad cultural.

EA/ob/css

[wbcr_php_snippet id="27241"]