Situación crítica: Sólo quedan 316 ejemplares del Picaflor de Arica

El Picaflor de Arica, el ave más pequeña de nuestro país y la segunda de menor tamaño en el mundo, se encuentra en peligro crítico de extinción de acuerdo al Reglamento de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente. Solo quedan 316 individuos en el planeta. Es por eso que vecinos de Camarones, Caleta Camarones y Taltape se decidieron a apoyar la implementación de prácticas que ayuden al cuidado y conservación del ejemplar único.

Para estabilizar la población de la especie el Ministerio del Medio Ambiente ha implementado a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con cofinanciamiento del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés) el Proyecto Conservación de Especies Amenazadas. La iniciativa busca implementar junto a las comunidades del sector una serie de medidas tendientes a promover la conservación del Picaflor de Arica, que de acuerdo a los últimos estudios de AvesChile (Unión de Ornitólogos de Chile) presenta una población estimada de 316 individuos.

Estas medidas tienen relación con un programa de educación ambiental, incorporación de buenas prácticas agrícolas para la producción de una agricultura sustentable, amigable con el medio ambiente y la creación de una red de micro reservas a través de la administración de terrenos fiscales. Iván Romero, alcalde de Camarones, calificó el proyecto como “una tremenda alegría y un reconocimiento al sector de Taltape donde tenemos tantos picaflores. Que hoy este programa llegue aquí con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Ministerio del Medio Ambiente, lo sentimos como el momento preciso para que este sector comience a despegar de la mano del medio ambiente, el cuidado de nuestra naturaleza y nuestra arqueología; todas las condiciones están dadas para que el Picaflor de Arica pueda vivir aquí y sea el motor para el desarrollo armónico de este sector de Taltape”.

Julia Fuentes, propietaria del centro turístico Afassal de Taltape, explicó que “el Picaflor de Arica siempre ha vivido con nosotros y es parte de nuestra vida familiar; desde niña tengo una conexión con esta especie. Venir hasta este lugar ha sido mágico, una experiencia enriquecedora. Son personas dedicadas a este proyecto, lo que nos motiva a nosotros y a todas nuestras familias para trabajar por su conservación”. Por su parte, María Eugenia Leyton, vecina de Taltape, dijo sentirse “muy comprometida como mujer y jefa de hogar al poder incentivar la conservación de esta ave. Toda nuestra comunidad tiene que sentirse comprometida en la protección de un ave que se extinguirá si no ponemos interés en esto. Por eso estoy muy comprometida al igual que la gente de mi comunidad para trabajar en este proyecto”.

Para sellar este compromiso de trabajo entre los vecinos de Camarones, Caleta Camarones y Taltape, los representantes de FAO y el Ministerio del Medio Ambiente, se suscribió el acuerdo de Consentimiento Libre, Previo e Informado donde se dieron a conocieron las acciones que se realizarán en el territorio.

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