Tradición y religiosidad: La Virgen de las Peñas convoca a cientos de promesantes de la región.

Promesantes de distintos países traen su fe y amor a La Virgen de Las Peñas

Por Marcelo Aguilar

Con condiciones climáticas favorables para quienes peregrinaron los 30 kilómetros -15 de ida y vuelta- se llevó a cabo la tradicional romería de la festividad grande de La Virgen de Las Peñas.

En la antesala al templo, desde muy temprano, bailes promesantes presentaron sus saludos en la explanada de acceso, para luego emprender rumbo al templo y saludar a la chinita.

Ya en el recinto, las voces de quienes exteriorizaban sus cantos, fueron acompañadas de bronces y percusiones que daban realce a los primeros saludos en el día de la Virgen del Rosario.

Entre los peregrinos, hubo quienes llegaron desde la capital, como también desde el otro lado de la frontera, que, junto a ariqueños y parinacotenses, se atrevieron a contar sus ruegos.

Todo lo que sea mejoría para mi enfermedad y bienestar para todos”, expresó Luis Espinosa, quien peregrina hace 15 años; “yo vengo desde los 12 años, he vivido aquí , y , a mi edad, espero hacer un libro en torno a la Chinita”, expresó el dirigente rural Oscar Mera; “solo le he pedido por mi salud, mi familia y poder estar aquí el próximo año, y es ella quien nos congrega, con amor, a chilenos, peruano, bolivianos colombianos”, concluyó el peregrino peruano Jesús Neraja.

Fervor religioso a la Virgen de Las Peñas.

Para el rector del santuario, sacerdote Bernardo Carquin, la jornada fue definida como normal, la que fue reforzara por un despliegue policial, que dio garantía a quienes llegaron al santuario.

Sin lugar a dudas, y cada año, esta fiesta grande, ha sido una fiesta muy concurrida, en donde los peregrinos han demostrado su fe y amor mediante ese sacrificio por estar a los pie de la imagen de nuestra patrona”, destacó el sacerdote.

Es nuestra madre, la que siempre nos espera con sus brazos abiertos, hallamos cometido grandes errores, solo ella, al igual que nuestra madre biológica, es capaz de perdonarnos y recibirnos de esta forma”, agregó la religiosa peruana Hermana Alberta, Misionera Carmelita Santa Teresa.

Los festejos continuaron con misas en la que participaron los bailes promesantes, para finalizar con la procesión despedida hasta diciembre del presente año.

Lo destacable desde el punto de vista logístico, es que hubo un puente aéreo establecido por Carabineros, que puso a disposición un helicóptero institucional, que actuó ante peregrinos que se desvanecieron y acusaron los efectos del esfuerzo por estar ante la Chinita, traslado que evitó que estos no pasaran a mayores, siendo atendidos y estabilizados en el hospital regional.

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