Hoy no solo la competitividad es lo que importa, el desarrollo integral del alumno es lo prioritario.

Nuevos indicadores ponen de relieve un aspecto más integral de la educación

“Tan importante como los avances en lenguaje o matemáticas, es evaluar como lo están pasando los niños y niñas en la escuela, como están participando y formándose como ciudadanos, o cuáles son sus hábitos para mantener una vida saludable. Son indicadores  que permiten ampliar la mirada de calidad y avanzar en el logro de una educación más integral para todos los niños, niñas y jóvenes del país y sus resultados dan cuenta de en qué medida lo que hacemos en la escuela coincide con la sociedad que queremos construir”, señaló Rosa Lozano, Directora Regional de la Superintendencia de Educación, quien evaluó positivamente los resultados regionales del SIMCE, en cuanto a indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS), aspectos que permiten evaluar la percepción del clima de convivencia escolar, participación, formación ciudadana y hábitos de vida saludable.

En el marco del Día Internacional de la Prevención del Acoso Escolar, Lozano explicó que la medición de estos indicadores se basa en la percepción y actitud de estudiantes, docentes, padres y apoderados respecto al nivel de respeto, organización y seguridad del ambiente en el establecimiento, en una escala con un rango de 0 a 100 puntos, donde la Provincia de Arica supera en un sentido positivo todos los promedios nacionales.

Agregó que, aunque la provincia de Parinacota se queda atrás respecto a Arica, esto puede relacionarse con un sesgo cultural de la prueba.

“En general las pruebas estandarizadas como el SIMCE tiene un sesgo cultural fuerte, que afecta negativamente a las escuelas y liceos rurales y/o que se desarrollan en un contexto cultural con un fuerte componente indígena. Ello no significa que no hagamos todo lo posible por observar con mucha atención lo que ocurre en esos establecimientos para detectar cuáles son los factores que inciden y cómo se puede mejorar”, indicó.

Asimismo, la directora de la superintendencia de educación, destacó el alza de las estudiantes de 4to básico en lectura, respecto al año anterior y respecto al promedio nacional, lamentando sin embargo que el nivel socioeconómico siga siendo un factor de peso en el desempeño escolar, ya que siguen habiendo más de 30 puntos de diferencia entre los niños que provienen del segmento socio económico “bajo” y “medio bajo”, respecto al segmento “alto” y “medio alto”, aunque en todos los grupos los promedio son más altos que el promedio nacional, en el nivel cuartos básicos.

Agregó que el SIMCE está alejándose de las lógicas de competencias para priorizar el mejoramiento integral de la educación, acorde con la ciudadanía y con la reforma a la educación.

“El SIMCE es hoy cada vez más una prueba que se aleja de la construcción de ranking y “semáforos”, que fueron lógicas de mercado, en que los establecimientos exhibían resultados buscando atraer potenciales “clientes”, y migrando a la búsqueda de parámetros que permitan avanzar en calidad de la educación, donde cada unidad educativa se mire a sí misma, identifique sus fortalezas y debilidades, de una manera integral”, señaló.

Añadió que estos índices permitirán que las subvenciones especiales, como la SEP y otras, puedan focalizarse mejor y acometer los factores que están incidiendo en un aprendizaje efectivo y de calidad, que “es el objetivo central de la Superintendencia de Educación”, finalizó.

EA/dca/css

/