La Selección Chilena llega a su hotel en medio de la fiesta que le preparó la Marea Roja

Cristian Sáez/ EANOTICIAS desde Buenos Aires

La espera fue larga, pero valió la pena cada minuto para después vivir lo que se respiró en la entrada del Hotel Hilton, en el exclusivo barrio de Puerto Madero, en la Ciudad de Buenos Aires. Una fiesta.

Ahí se reunieron los cientos de componentes anónimos de La Marea Roja para expresar una vez más su devoción por el combinado nacional con más virtudes en la historia del balompie nacional. Los sufridos petardos y  pancartas alusivas al seleccionado y incluso, con denominación de origen como “La Grecia”, le dieron un aire sumamente festivo a un hotel que se precia por mantener la tranquilidad. La policía portuaria se dedicó solamente a mantener los límites pautados para ello. Acordanaron con vallas para que el bus que traía a los jugadores pudiera estacionarse con espacio y seguridad. Y los hinchas respetaron las medidas destinada a mantener el orden.

Con los primeros tímidos gritos de aliento, cuando caía la noche en Buenos Aires, dio paso al estruendo del característico C-H-I…Chi L-E…Leeee…para retumbar por las paredes de vidrio del lujoso Hotel Hilton, enclavado en una de las zonas más adineradas de Buenos Aires o también conocida como  la ciudad más “friendly”  de Sudamérica.

Tanto los pasajeros como los empleados del Hotel, miraban con una sonrisa por lo espontáneo del asunto. Cientos de celulares con sus cámaras encendidas le dieron aún más un tono épico a la llegada de Chile. Arriba del bus de dos pisos, casi escondido en el primer asiento se divisa al tocopillano Alexis Sánchez, reverenciado aquí por su paso por River Plate.  Una vez que se levanta el crack del Arsenal, las gargantas se fusionan aún más en un solo canto.

Aún así, por contrapartida al alboroto efervescente que se vivía, llegó el elenco nacional casi en silencio. Los jugadores pasaron raudos a sus habitaciones. Algunos se quedaban grabando con sus celulares desde los pisos donde se encontraban alojados, captando la fiesta que se vivía afuera. Fue un banderazo y uno con toda la polenta futbolera. Un buen comienzo para esta noche a las 20:30 en el Estadio Monumental, pero solo la vivirán unos 2800 chilenos privilegiados que alcanzaron esos ínfimos cupos otorgados por la AFA (Asociación de Fútbol de Argentina). El gobierno de la Ciudad había decretado la prohibición de los hinchas chilenos para reunirse y ocupar el espacio público. Una medida que nos recordó el capítulo más triste de nuestra historia. ¿Habrá sido apropósito?

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