Para arriba: Aguja González pudo sortear a un laborioso y peligroso rival. Ahora buscará el siguiente paso hacia una chance por el título del mundo en la categoría súper mosca.

En una gran pelea Miguel “Aguja” González retuvo su título Fedelatín de la AMB

Por Jorge Márquez / Foto: Bill Torres

El púgil chileno Miguel “Aguja” González (26-0-1-5KO) defendió exitosamente su faja latina en la divisional de las 115 libras de la (Asociación Mundial de Boxeo) AMB y con la victoria consumada, en fallo unánime, seguramente mejorará, en corto plazo, su séptimo puesto en el escalafón de esa organización.

González mostró un boxeo pulcro, efectivo, pero sobre todo contundente, que complicó permanentemente el accionar del colombiano Anuar Salas (24-0-5-12KO), rival que llegó a Chile provisto de buenos antecedentes, ya que solamente había sucumbido por combates mundialistas ante figuras de la talla del panameño Luis “Nica” Concepción, el mexicano David “Tornado” Sánchez y el también Azteca Juan Francisco “El Gallo” Estrada, excelentes pergaminos que preocupaban en la previa al rincón chileno.

La pelea fue reñida desde el campanazo inicial. El Cafetero salió decidido a cumplir con lo que había prometido. Atacar, no especular jamás, pero el chileno no se amedrentó y le puso el pecho a la adversidad. El Aguja pasó momentos de aprietos en los primeros asaltos, pero una vez que probó la pimienta de Salas se soltó y poco a poco niveló las acciones.

Ensangrentado, González apeló al amor propio, apeló al orgullo y con el aliento del enfervorizado público fue imponiendo condiciones. Poco le importó el corte en la nariz que le provocaron los contundentes golpes del foráneo, al contrario, parecieron enfurecerlo y motivarlo para buscar venganza.

El Aguja, que tan sólo mordió el polvo de la derrota ante el británico Paul Butler, en Londres, mostró una enorme personalidad fajando y vulnerando la defensa de su rival con diferentes argumentos técnicos. El chileno fue al frente en todo momento y su convicción le entregó la victoria más importante en su carrera deportiva que insinúa continuarla lejos de esta larga y angosta franja de tierra.

Los guarismos, luego de once arduos rounds, entregados por el jurado le otorgaron la victoria al boxeador chileno en las tarjetas por 109-100 (Jorge Trípodi); 106-103 (Ricardo Schmidt); 107-102 (Luis Valenzuela Riquelme).

La velada, denominada “Camino a La Gloria” se efectuó en el mítico y legendario Club México ante una gran cantidad de espectadores que vibró con el bélico combate que se adjudicó el renquino, boxeador que hacía algo más de una año que no combatía y que ahora sueña con una oportunidad para alcanzar la faja ecuménica.

EA

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