El mercado de las telecomunicaciones en su hora clave

Por Felipe SimonsohnDirector de Regulación y Asuntos Corporativos de WOM.

Lo que ha ocurrido en las últimas semanas en el sector de las telecomunicaciones no es una catástrofe como algunos han querido avizorar. Más bien se trata de una oportunidad única si queremos consolidar un mercado de servicios móviles, sano, justo y competitivo.

Chile es de los pocos países de América Latina donde la presencia de un cuarto operador, como WOM, ha permitido inyectar competencia en los servicios, ofreciendo mejor calidad a precios más justos. El desafío por delante es transformar esa competencia, en una característica sustentable en el tiempo.

En el año 2015, antes del ingreso de WOM al mercado chileno, el precio del Giga bordeaba los $25.000 y hoy tiene un valor de solo $800. Aquella es solo una muestra de los beneficios que genera la competencia. Asimismo, la calidad de servicio ha ido mejorando, de la mano de la portabilidad numérica, y otras medidas donde la industria busca entregar al usuario mejores productos a precios más justos. Pero hay temas pendientes. Tal como lo ha constatado tanto Subtel como la Corte Suprema, el espectro radioeléctrico no ha sido asignado ni utilizado de forma justa y eficiente, afectando directamente al desarrollo de nuestro país en materia de avanzar en competitividad y generando graves perjuicios hacia sus consumidores. Esto, porque este elemento es un insumo esencial para determinar cómo solventar las necesidades de los clientes, cuál es la prestación de servicios móviles que se ajusta más a sus demandas, cómo éstas deben ser atendidas y su costo.

Como lo venimos adelantando desde hace meses, hoy la industria entra en la encrucijada de velar por un mercado más eficiente o cerrarse a la irrupción de nuevos actores y a más inversión. Lo cierto es que se requieren más que nunca, nuevas reglas del juego que fomenten un sector más activo en términos de inversión, y más dinámico y justo en favor de los consumidores. Y lo que hemos visto durante estos días nos plantea una oportunidad inédita, permitiendo direccionar el rumbo de la industria a partir de un organismo regulador como la Subtel, que está tomando decisiones adecuadas, técnicamente acertadas, en favor de los consumidores del país, brindando al mismo tiempo la certeza de que el espectro como bien nacional de uso público, debe ser utilizado con eficiencia en beneficio de la competencia. Avanzar en conjunto es clave, porque en la medida que todos los actores colaboremos con las definiciones adoptadas por la autoridad, podremos progresar, generando un mercado sano, eliminando al mismo tiempo las malas prácticas del pasado.

Hoy tenemos un desafío común, alcanzar los acuerdos industriales necesarios para lograr el desarrollo digital que Chile necesita, generando más y mejor competencia, poniendo a los consumidores en el centro de todo nuestro actuar. En síntesis, alcanzar un entorno sustentable en el mercado de las telecomunicaciones.

EAN / css / Imagen:Zach Meaney

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