Jackie, la película del cineasta chileno Pablo Larraín e interpretada por Natalie Portman, tuvo una excelente crítica y va por más. Crédito: foxsearchlight.com/jackie

El cine chileno de 2017 va abriéndose camino con buenas perspectivas

Escribe José Luis García* Crítico de Cine

(Especial para EANOTICIAS)

El año 2017 comienza con buenas noticias para el cine chileno. Por un lado está la confirmación de que Sebastián Lelio accederá de nuevo a la competencia oficial de la Berlinale con su nueva película “Una mujer fantástica”, un drama con Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Kuppenheim y Amparo Noguera, sobre una mujer que acaba de perder a un ser querido.

Y por otro, no se podría haber acabado mejor el año anterior que con una noticia tan satisfactoria como es el lanzamiento de la primera Política Nacional del Campo Audiovisual para el periodo 2017-2022, que Ernesto Ottone, Ministro de Cultura, recién anunció nada menos que en plena celebración del Día del Cine Chileno.

Ésta es la consecuencia de, entre otras cosas, el ingente trabajo que durante años está llevando a cabo CinemaChile, la agencia público-privada que promociona el cine chileno en el mundo en conjunto con otros profesionales e instituciones de la República.

Para la elaboración de este ambicioso plan tuvieron lugar quince encuentros, uno por región desde Arica hasta Magallanes, con representantes de distintos miembros del sector audiovisual y con personeros de instituciones públicas con competencias en este ámbito.

En resumen, los ejes centrales del documento fueron el interés en desarrollar la formación de públicos para el audiovisual; el desarrollo equitativo y la sustentabilidad de la industria audiovisual a lo largo de todo el país; y la internacionalización del sector. 2016 fue un año muy productivo para el cine chileno. Alejandro Fernández se presentaba ya en enero en el Festival estadounidense de Sundance, con Paulina García y la película “Aquí no ha pasado nada”, basada en un hecho real.

Al mes siguiente, tres jóvenes cortometrajistas chilenos acudían al prestigioso certámen internacional del género, que se celebra en Clermont-Ferrand. Ahí, Álvaro Anguita supo conmovernos con su filme “Las cosas simples”, que protagonizaban Catalina Saavedra y Anita Reeves. Y también por esas fechas era José Luis Torres Leiva quien nos sorprendía en la ciudad holandesa de Rotterdam con su documental “El viento sabe que vuelvo a casa”, en el que estaba Ignacio Agüero como protagonista y haciendo al mismo tiempo un “spin-off” para su propia película “Como me da la gana 2”, que al verla nos recordaba otra de sus obras con el mismo título filmada unos treinta años atrás.

Tres buenas películas se vieron en la Berlinale, casi todas ellas premiadas: “Rara”, de Pepa San Martín; “Nunca vas a estar solo”, del polifacético Alex Anwandter; y “Las Plantas”, cinta doblemente galardonada de Roberto Doveris, con la cantante Violeta Castillo como protagonista.

La actividad del cine chileno en el mundo es constante y aquellas películas que trascienden las fronteras del país acostumbran a estar muy bien valoradas. Tanto es así, que a lo largo del 2016 hubo noticias como que Patricio Guzmán ganó un Prix Lumière en Francia por “El Botón de Nácar”; Chile obtuvo su primer Oscar por un corto de Gabriel Osorio llamado “Historia de un oso”; y “Neruda”, de Pablo Larraín, llegaba hasta la Quincena de Realizadores de Cannes, festival en el que también se vio “Poesía sin fin”, de Alejandro Jodorovsky.

La producción chilena tuvo una amplísima representación desplazada al Festival de Guadalajara (México), que contaba además con la presentación de las películas “El Legado”, de Roberto Anjari-Rossi, y “La Memoria del Agua”, de Matías Bize. Andrés Waissbluth llevó su “Un Hombre llamado Elefante” a los Festivales de Miami, Guadalajara y Cartagena, mientras que la cinta de Ignacio Agüero ganaba en la competición del FID Marsella, Christopher Murray competía en Venecia con “El Cristo Ciego”, y Fernando Guzzoni exhibía “Jesús” en San Sebastián, donde Pepa San Martín se llevó el premio Horizontes Latinos.

El año 2016 también nos reveló la primera incursión de Pablo Larraín en el cine de habla inglesa a través de “Jackie”, con Natalie Portman como protagonista en una película con opciones al Oscar este 2017. Igualmente, “El Fumigador”, de los realizadores Vinko Tomicic y Francisco Hevia, se convirtió en la mejor película del SANFIC de Santiago.

¿Qué películas chilenas se estrenarán en el año 2017? Pues la ya confirmadas son, además de la de Lelio que se presentará en Berlín:

  • “Mala Junta”, de Claudia Huaiquimilla, directora de origen mapuche, que refleja una historia de racismo contra un miembro de esta comunidad. Un rebelde adolescente de Santiago es enviado al sur donde conoce a otro chico que es objeto de bullying en la escuela.
  • “Los niños”, de Maite Alberdi; sobre un grupo de niños con síndrome de Down que participan en un taller de repostería.
  • “Rey”, de Niles Atallah; ficción sobre el controvertido Orélie Antoine de Tounens, un abogado francés que llegó a ser rey del pueblo mapuche.
  • “Tarde para morir joven”, de Dominga Sotomayor; retrato de un grupo de personas que optan por aislarse de los peligros de las ciudades, pero se enfrentan a los peligros de la naturaleza.
  • “Princesita”, de Marialy Rivas; historia sobre una chica de 11 años que vive en una secta al sur de Chile y que es objeto de adoración por parte de ese grupo de fanáticos religiosos.
  • “Los Perros”, de Marcela Said; acerca de una mujer que se relaciona con un hombre de pasado lamentable: fue torturador.
  • “Vida de familia”, de Alicia Scherson y Cristián Jiménez; sobre una familia que parte una temporada a Francia y le dejan casa y su gato al cuidado de un amigo. “Siéntete como en tu casa”, le dicen, sin imaginar que él se lo tomará al pie de la letra.
  • “Jesús”, de Fernando Guzzoni; acerca de un chico implicado en un grave suceso a quien su padre intenta ayudar de distintas maneras.

Entre los múltiples retos que afronta el cine chileno en este año 2017 que comienza, Constanza Arena, de CinemaChile, destacaba algunos que sería de desear que se hicieran realidad: la creación de una red de exhibición específica en cada una de las regiones para que se puedan ver las películas autóctonas y otras de calidad autoral en un circuito de salas propio; aprobar una ley de cuotas, tanto de pantalla grande como de pantalla chica, para que se pueda ver cine chileno (esperemos que en horarios razonables) tanto en televisión gratuita como en versión paga; y la posibilidad de fomentar acciones entre los más jóvenes que ayuden a la formación de gustos cinematográficos.

Y por último, desear que 2017 sea el año en que comiencen a haber mayores propuestas de directoras y directores chilenos para rodar historias de cine en el norte del país, pues las regiones norteñas están siendo las menos reflejadas en la cinematografía nacional.

EA/José Luis García* /Crítico de Cine / Editor del sitio español Cinestel.com

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