Donald Trump, ganó contra todos los pronósticos. Crédito: facebook.com/DonaldTrump

Donald J. Trump elegido nuevo presidente de los Estados Unidos

El empresario y magnate republicano, Donald J. Trump, se convirtió en el 45° Presidente de los Estados Unidos al ganar  las elecciones 2016. Se impuso a su rival, la demócrata Hillary Clinton, por 290 votos electorales a 228. El presidente electo que sucederá a Barack Obama, ocupará la Casa Blanca por los próximos cuatro años.

Con una campaña extrema, de mucha violencia verbal, focalizada en los aspectos personales de cada uno de los dos candidatos, fue el neoyorquino que pudo interpretar a gran parte del electorado y poder expresar “esas necesidades” de los tiempos actuales. En la misma línea, continuamente “tiró de las orejas” al empresariado estadounidense para reconvertir las inversiones y dejar de producir en países como China o el frente asiático, para que esos trabajos vuelvan al país. “Hacer de Estados Unidos de nuevo una gran nación” fue su slogan de campaña. Con un mensaje populista, simple, fresco, lejos del protocolo del juego político y simbolizando el “yo me hice desde abajo”, captó al trabajador y a la familia de los diferentes Estados de la potencia del norte, sobre todo los del medio oeste: Indiana, Illinois, Iowa, Kansas, Michigan, Minnesota, Missori, Nebraska, North Dakota, South Dakota, Ohio y Wisconsin. También ganó en Pensilvannia, donde no ganaba un republicano desde 1988.

Trump pudo contra todos los pronósticos oficiales y la oposición de medios poderosos como New York Times, The Washigton Post, CNN, entre otros, que se la jugaron públicamente, por primera vez en su historia periodística, para que no sea electo un presidente. Algo pasaba. Además, Trump se ganó el desprecio afuera de las fronteras estadounidenses, luego de que sus palabras provocadoras en contra de mexicanos y musulmanes, permitieran repudiárselas diversos organismos internacionales, políticos y personajes, que reprocharon su actitud xenófoba.   

La irrupción del nuevo presidente electo de 70 años y casado con Melanie (2005) y padre de cinco hijos, desestabilizó no solo el establishment de la primera potencia del mundo. Hace unos pocos días en declaraciones a HSBNOTICIAS.COM el presidente Alemán, Joachim Gauk, consideró que si llegara a ganar Trump, “un hombre imprevisible, sería un problema”. En un tono mucho más fuerte, un alto comisionado para los Derechos Humanos de la Naciones Unidas, Zeid Ra’ad Al Hussein, dijo el 13 octubre pasado al New York Times, que “la elección de Trump amenazaría la estabilidad mundial”. Lo señaló en el marco constante de los fuertes dichos que profesó en campaña el magnate neoyorquino.

En la misma línea, regresando a lo que habla Gauk, sobre lo que le falta a Trump, salió a exteriorizarlo la canciller Ángela Merkel quien dijo a los medios de su país, “que ha ofrecido estrecha cooperación al futuro presidente de Estados Unidos sobre la base de los valores compartidos”. En sus primeras declaraciones como presidente electo, Donald J. Trump, salió al estrado sin euforia ni palabras rimbombantes. Al contrario, tomó la posta e hizo un llamado “a curar las heridas”. “Es el momento de reunirnos como un pueblo unido”, dijo.

Eso espera el mundo del nuevo presidente electo, previsibilidad y estar lo más lejos posible de la incertidumbre.

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