Bajada del Río San José trae alivio y alegría a los agricultores del Valle de Azapa

Hace un par de semanas atrás la situación para los agricultores del Valle de Azapa era crítica; el agua embalsada en las lagunas Cotacotani solo alcanzaba para 58 días de riego, en circunstancias que, por ejemplo, el tomate tiene un ciclo de 180-190 días de cultivo.

Hoy la situación es distinta, puesto que ayer domingo, el Río San José llegó hasta la costa de Arica sin provocar problemas en la playa Chinchorro y generando un gran beneficio para todos los agricultores del Valle de Azapa, quienes veían comprometida su temporada de cultivos dada la escasez hídrica, tal como explicó el Seremi de Agricultura de la región; Miguel Saavedra Palma.  

La máxima autoridad del agro de la región señaló que si bien en el sector de la Puntilla Chinchorro, que es precisamente donde desemboca cada temporada estival el río, se puede observar un cambio de color en las aguas de la playa, lo que “sin duda es una molestia para los turistas, porque resulta perjudicada la mejor playa de Arica, es un tremendo alivio y beneficio para nuestros agricultores, quienes hace solo 15 días atrás habían visto reducido a un 60% el agua que reciben para riego, medida tomada por la Dirección de Obras Hidráulicas, del Ministerio de Obras Públicas, para asegurar 100 días de riego, ya que el Cotacotani estaba a un 15% de su capacidad”. 

El efecto de “La Niña”

La Laguna Cotacotani abastece al canal Lauca y al Azapa y se necesita 610 litros por segundo para regar en temporada, lo cual hacía proyectar que el agua alcanzaría para 58 días de riego, situación que preocupaba muchísimo a los agricultores que tienen invernaderos y hortalizas en plena producción. 

El Seremi de Agricultura precisó que este inicio de bajada es de unos 1.500 litros por segundo, agua que está siendo usada por los agricultores, para una labor llamada colmataje, que consiste en desviar un poco de su caudal a sus tierras, para hacer llegar el limo y arcilla de arrastre y mejorar la estructura de los suelos. Además de la importante recarga de las napas subterráneas.

“Hoy estamos presenciando el fenómeno climático llamado de “La Niña”, que rompe el ciclo de escasez de recursos hídricos, suponiendo un verano más lluvioso, lo que debiera beneficiar a las napas subterráneas del Valle de Azapa y hacer que en el altiplano a los pies del volcán Parinacota, aumente el volumen de aguas disponible en las lagunas Cotacotani, que hoy se encuentra en un 18% de su capacidad de embalse”, concluyó el Seremi.

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