Tranquila y supervisando las labores comunicacionales se la ve a Kusi. Final feliz para una historia de ausencia. Imagen crédito: Patricia Gálvez.

Apareció con menos peso, revolcada, pero con vida, Kusi regresó a INDAP

Final feliz para la historia de Kusi. La mascota que supo ganarse el amor en el INDAP y que desapareció hace unos días sin dejar rastro y que motivó una campaña que se difundió por las redes y medios digitales, hoy apareció con vida para la felicidad de los trabajadores del organismo público.

Una historia que a esta altura su protagonista se debe haber olvidado por su efímera memoria natural, pero que tiene signos que nosotros, los humanos, quizás, podamos interpretar objetivamente.

Voy y ¿vuelvo?

La ausencia intempestiva del felino(a) había dejado un lugar vacío y varios corazones hechos trizas en las dependencias del INDAP. Su ternura, estampa y sobre todo, su gran compañía, dejó más que un solo corazón roto.

Su búsqueda fue difundida por las redes y se pidió ayuda a los medios digitales -hoy a la vanguardia de la información masiva – para que difundieran la noticia y así llegara el dato de alguien que la haya visto en algún lugar, en teoría, cerca de las dependencias de INDAP en la ciudad de Arica.

Patricia Gálvez, periodista y comunicadora del INDAP, fue la difusora y una de las afectadas con “el caso Kusi”. Le puso un énfasis personal a la búsqueda,  para que se produjera el milagro de ver nuevamente a su encantadora “amiga”.

En el primer mensaje de la periodista a los medios digitales pidiendo ayuda, en él, traslució la tristeza por el hecho de la pérdida de la mascota y al mismo tiempo, la incertidumbre de volver a ver a Kusi. Un nudo en el alma, lo saben todos los que tienen una mascota. En el caso de los felinos, se van a cada tanto y muchas veces, vaya a saber uno por qué, no regresan más. Patricia lo sabía y esperaba íntimamente un milagro para que su querida compañera regresara para mimarla como siempre. Y se le dio.

En contacto vía mail con EANOTICIAS, la periodista nos relató hace unos minutos, cómo llegó ese milagro y qué desencadenó este nuevo encuentro totalmente impensado. ¿Así que tienen mala memoria los gatos?

Kusi se dio tiempo para salir a tomar el Sol.

Kusi se dio tiempo para salir a tomar el Sol.

¿Quién tanto la buscaba la encontró? Fue la voz, el sonido. La sensibilidad. Vaya uno a saber por qué a veces aparecen como por arte de magia las casualidades. Nos relata. “Hace media hora fui a un cajero electrónico que se encuentra cerca de la oficina”, escribe Patricia.

“Como siempre, la llamé en todas las casas (mientras caminaba por la calle), por si aparecía. Entonces, de pronto, sentí un maullido muy débil, desde adentro de una camioneta estacionada en la berma, que al parecer está sin uso. La llamé por su nombre (Kusi) y maulló más fuerte, y la seguí llamando, pensando que era otro gato que había quedado atrapado, y cuando salió, ¡era ella!”, escribe con signos de exclamación graficando su sorpresa.

Y agrega, describiéndola, que “está mucho más flaquita, toda sucia y con pulgas”. ¡Pero lo importante es que llegó!, dice. Y reflexiona Patricia, ¿cuántas veces pasamos llamándola por el mismo lugar, mirando…? “Realmente fue superprovidencial”, asegura la comunicadora.
Así finaliza esta pequeña y gran historia, que seguro será parte del gran anecdotario que siempre llevará encima Kusi. Una gran historia, porque no es un pequeño detalle que un animal doméstico pueda arrancarle tanto cariño y hasta una sonrisa, no sólo a los que laburan en un organismo público o privado, millones de hogares en todo el mundo tenemos una. Una mascota nos une, nos hace más sociables e incluso, llegan a salvar una vida con su sola presencia y compañía.
El cariño y respeto hacia los animales dice mucho de nosotros, algo así como en qué lugar de la evolución nos encontramos.
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