Las manos del artesano Sergio Viza Vacas de la localidad de Camarones, en pleno trabajo. El valor agregado a las materias primas será fundamental para conseguir el apoyo de INDAP.

Artesanos deberán considerar la disponibilidad, provisión y manejo de las materias primas

El foco no sólo estará en el proceso creativo y la técnica, sino también en la disponibilidad, provisión y manejo de las materias primas. Así lo señala el Instituto de desarrollo Agropecuario, INDAP, que aprobó las definiciones y el marco técnico que deberán ser consideradas en el rubro artesanías, para el otorgamiento de incentivos, apoyo y otras formas de fomento productivo, a lo largo de todo el país. 

Los que deseen acceder a los programas institucionales como artesanos deberán acreditar que están inscritos en el Sistema Nacional de Información Chile-Artesanía del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y en caso que no lo estén, tendrán un plazo de hasta un año para realizar este trámite.

A partir de esta aprobación, la norma técnica considerará como artesano a “todos aquellos campesinos y pequeños productores agrícolas, usuarios de INDAP, que complementariamente den valor agregado a las materias primas provenientes de este sector, a través de la producción de artículos tradicionales, folklóricos, decorativos y artísticos -utilitarios y ornamentales-, con gran predominio del trabajo manual, como medio permanente o provisional de trabajo”.

Asimismo, se entenderá como artesanía “la elaboración de objetos o productos realizados individual o colectivamente para los cuales se utilizan herramientas y/o implementos rudimentarios, predominando la ejecución manual”.

De esta forma, INDAP apoyará la artesanía de acuerdo a dos tipologías, tradicional e indígena, y a partir de éstas, considerará como trabajos artesanales al trabajo en fibra vegetal o cestería, en madera, textilería, alfarería, tallado subproducto de origen animal, en piedra o cantería, curtiembre o talabartería y orfebrería en plata de comunidades Aymara y Mapuche.

De acuerdo con los diagnósticos realizados por INDAP, la artesanía es uno de los rubros más reconocidos por la ciudadanía. En 2014, luego de un estudio realizado en sus programas territoriales y de asesoría empresarial,  la institución detectó que 3.997 usuarios se definieron  como artesanos con uno o más oficios. De ellos, un 74% indicó como oficio permanente la textilería, 11% el trabajo en madera, 10% la cestería, 2% la talabartería, 2% la alfarería y 1% la orfebrería.

Actualmente, las modalidades de apoyo a los artesanos en INDAP se basan en mejorar las condiciones de trabajo donde ejecutan su oficio artesanal, y permitir un adecuado espacio de traspaso de las técnicas. En específico el apoyo considera las actividades de recolección y procesamiento de materias primas; implementación de equipamientos con estándares de seguridad; mejorar los estándares de calidad para objetos utilitarios que contendrán alimentos y bebidas; y permitir la valorización de la artesanía, su promoción y comercialización de los trabajos.

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